Cuidando a quien cuida. La vejez de las mujeres migrantes trabajadoras de los cuidados (MUMICO)
- Código: 39-03-ID25
- Entidad financiadora: Instituto de las Mujeres. Secretaría de Estado de igualdad y para la erradicación de la Violencia contra las mujeres. Ministerio de Igualdad.
- Entidades participantes: Universidade da Coruña, Universidade de Santiago de Compostela, Universidade de Vigo, Universidad de Buenos Aires (Argentina), Universidade de Cabo Verde (Cabo Verde), Asociación Territorio Doméstico (Madrid), y asociación cultural Amílcar Cabral de Bembibre (León).
- Duración: Inicio 01/10/2025 e fin 31/12/2026.
- Cuantía: 23.554,69€
- Investigadora responsable: Fernández Suárez, B.
- Miembro ESOMI participante: Belén Fernández Suárez, Antía Pérez Caramés, y Keina Espiñeira González.
Resumen del proyecto:
El escaso desarrollo del estado del bienestar en España en materia de atención a la dependencia y también de conciliación/corresponsabilidad, junto con el envejecimiento poblacional, y sumado a los cambios sociales que han propiciado mayores cuotas de igualdad para las mujeres -como su mayor participación en el trabajo remunerado, no acompañada de más implicación y corresponsabilidad por parte de los hombres en los cuidados-, han provocado la necesidad cada vez mayor de servicios de cuidados de personas en dependencia y de trabajo del hogar. A punto de cumplirse casi 20 años de la implantación de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia (LAPAD), las críticas y dificultades de financiación y tramitación han colocado al modelo español en un impasse y en un cierto compás de espera a un desarrollo en los años a venir de la estrategia europea de cuidados con acento propio.
La respuesta a esta demanda no cubierta por el estado del bienestar español de tradición familista ha sido en buena medida la externalización de los trabajos de cuidados, lo que implicó una fuerte demanda de mujeres inmigrantes para cubrir puestos de trabajo en el sector de los cuidados (Parella, 2007; Barañano y Marchetti, 2016). Así se explica que España sea el segundo país europeo, después de Italia, en número de trabajadoras del hogar y los cuidados. De acuerdo con la Encuesta de Población Activa para el año 2022 (INE, 2025), España cuenta con 545 mil empleadas de hogar, siendo un 90% de ellas mujeres. Además, entre las que están afiliadas a la Seguridad Social un 44% tendrían la nacionalidad extranjera (Monguí Monsalve, Cáceres Arévalo y Ezquiaga Bravo, 2022).
A raíz de la pandemia se generalizó el reconocimiento del carácter esencial de este trabajo para la sostenibilidad de la vida, lo que facilitó la introducción de algunas mejoras en el sector, como la firma del convenio 189 de la OIT o el acceso a la prestación por desempleo. No obstante, la desregulación, precariedad y falta de protección social persisten de forma general y permean las condiciones y trayectorias laborales de muchas mujeres, buena parte de ellas migrantes, que se encuentran con problemas para alcanzar una vejez en condiciones dignas, con salud y con suficientes recursos económicos para enfrentarla (Briones-Vozmediano et al., 2020; Abanto Ramos et al., 2024).
En la actualidad, las pioneras que ayudaron a convertir España en un país de inmigración están llegando a la edad de jubilación tras una vida laboral realizando trabajos de cuidados. Las mujeres migrantes de más de 65 son ya más del 10% del total (INE, 2025). Una parte de ellas decidirá quedarse y envejecer en España, así que debemos preguntarnos en qué circunstancias y condiciones socioeconómicas lo harán, cómo se organizarán para asegurarse la provisión de cuidados que necesiten y cuál será la respuesta de las políticas públicas para cuidar a las cuidadoras.
Este proyecto se propone como objetivo analizar la situación en la que se encuentran las mujeres migrantes mayores que han trabajado en el sector de los cuidados en España, bajo un enfoque feminista que preste una especial atención a la articulación de las desigualdades de género y condición migratoria en el estudio de las condiciones socioeconómicas y de las estrategias para asegurarse el bienestar que siguen estas mujeres. La investigación tiene una doble orientación: aplicada, ya que aportará un diagnóstico y un informe de propuestas de intervención y actuación pública, y participativa, ya que implica a las mujeres migrantes y a sus organizaciones y colectivos, en la reflexión y la búsqueda de soluciones conjuntas. El enfoque es, además, comparativo, al centrarse en el estudio de dos comunidades migrantes en específico: la caboverdiana y la dominicana. Ambas son pioneras en su asentamiento en España (la inmigración dominicana se instala con fuerza desde mediados de los ochenta y en los años noventa -Pedone y Gil Araújo, 2016- y la caboverdiana comienza a instalarse en España desde mediados de los setenta y durante los ochenta -Espiñeira et al., 2025; Oca González et al., 2025-) y han tenido una importante inserción laboral en el sector del empleo de hogar. Se diferencian en su proyecto migratorio y familiar: las mujeres inmigrantes dominicanas responden a un perfil de jefas de hogar que emigran solas, frente a las caboverdianas que, en general, llegan reagrupadas por sus parejas varones (Oca González, 2016; Alcalde Campos, 2014). Esto supone distintas configuraciones en términos de familia transnacional, lo que se puede traducir en redes de apoyo distintas, de aquí el interés en la comparación de sus estrategias de cuidados en la vejez.
Esta investigación, formulada bajo el principio de la interdisciplinaridad, y que cuenta con un equipo nacional e internacional especializado tanto en la temática como en las comunidades objeto de estudio, promoverá la elaboración de una hoja de ruta para la intervención en materia de políticas públicas que atienda a las dificultades, problemática y necesidades de las mujeres mayores migrantes que han trabajado en el sector de los cuidados.